Científicos han encontrado un tratamiento más efectivo para un problema de coordinación de los músculos oculares muy común en la infancia, llamado insuficiencia de convergencia. Para que las palabras de un texto aparezcan enfocadas, los ojos deben de moverse hacia adentro, o converger. En la insuficiencia de convergencia, los ojos no pueden converger fácilmente y, como resultado, es necesario un esfuerzo adicional para mover los ojos.
Mientras que la mayoría de profesionales de la visión tratan a los niños diagnosticados con insuficiencia de convergencia usando diversas terapias visuales para realizar en casa, un nuevo estudio llega a la conclusión de que acompañar esas terapias realizadas en casa por otras realizadas en los establecimientos especializados, supervisadas por un profesional, son más efectivas. La investigación, publicada en la edición de Octubre de Archives of Ophthalmology, fue financiada por el Instituto Nacional de Ojo (NEI), entidad que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud.
En el estudio de 12 semanas conocido como Prueba de Tratamiento de la Insuficiencia de Convergencia (CITT por sus siglas en inglés), se encontró que, aproximadamente, el 75% de aquellos que realizan la terapia visual en un centro especializado con la supervisión de un profesional preparado y acompañándolo con terapia en su domicilio, refieren menos, y de menor severidad, síntomas asociados a la lectura y otras tareas en cerca. Los síntomas de la insuficiencia de convergencia incluyen perdida de concentración, lectura lenta, cansancio ocular, Dolores de cabeza, visión borrosa y visión doble.
“Este estudio compara la efectividad de las diferentes opciones de tratamiento para la insuficiencia de convergencia,” dice el Dr. Paul A. Sieving, director del Instituto Nacional del Ojo. “El CITT procurará a los profesionales del cuidado de la visión la investigación que necesitan para asistir a niños que padezcan esta condición.”
El CITT, que incluyo a 221 niños de edades entre 9 y 17 años, es el primero en comparar tres formas de terapia visual y una terapia placebo.
La primera terapia fue el actual tratamiento estándar llamado pencil push-up (empuje del lápiz), un ejercicio en el que los pacientes, en su domicilio, siguen visualmente una pequeña letra escrita en un lápiz mientras que mueven el lápiz hacia el puente de su nariz. El objetivo es mantener la letra nítida y única, y parar si se ve doble.
El segundo grupo utilizó esos mismos ejercicios con un lápiz más una terapia visual adicional utilizando un ordenador.
El tercero asistió 1 hora semanalmente a una terapia realizada en un centro especializado con la supervisión de un profesional y realizó ejercicios de refuerzo en casa.
Al ultimo grupo se le dieron actividades visuales placebo diseñadas para similar los ejercicios realizados en el centro.
Después de 12 semanas de tratamiento, cerca del 75% de los niños del tercer grupo consiguieron visión normal o redujeron significativamente los síntomas de la insuficiencia de convergencia. Solo el 43 % de los pacientes del primer grupo obtuvieron similares resultados, así como el 33 % del segundo grupo y el 35% del grupo placebo.
“No hay señales visibles de esta condición, solo puede ser detectada y diagnosticada durante un examen visual,” dijo el principal investigador, Mitchell Scheiman, Optometrista del Pennsylvania College of Optometry en la Universidad de Salus cerca de Philadelphia. “Sin embargo, como este pequeño estudio demuestra, una vez diagnosticada, la insuficiencia d convergencia puede ser tratada con éxito con terapia visual supervisada por un especialista. Esta es una noticia alentadora para los padres, educadores y cualquiera que pueda conocer a un niño diagnosticado con insuficiencia de convergencia.”
Se esta realizando un estudio de 12 meses para examinar los efectos a largo plazo de estos tratamientos. Se puede encontrar más información en www.clinicaltrials.gov.